ACRÓSTICO


ACRÓSTICO “EVALUACIÓN Y GESTIÓN CURRICULAR”

Apostar por la consolidación de comunidades aprendientes es el inicio de una nueva era para las instituciones educativas que hoy están privilegiando el significado/sentido del aprendizaje, por encima del valor de la enseñanza los procesos de formación humana” Alzate & Chaverra, (2017) pág. 6.

 La evaluación y gestión curricular son procesos inherentes a las diferentes acciones que se desarrollan de forma continua y situada en un establecimiento educativo,  incluyendo  a directivos docentes, docentes, estudiantes y padres de familia. Aborda el currículo desde su diseño,  desarrollo y resultados teniendo en cuenta las características del contexto para dar inicio a procesos de mejoramiento de la calidad educativa desde dos aspectos fundamentales como las teorías y  la parte metodológica. En este sentido, se hace necesario re-deconstruir y resignificar el proyecto curricular desde una perspectiva holística donde los actores educativos consoliden comunidades de aprendizaje que privilegien la formación humana desde la premisa “de y para la vida”, de modo que el individuo tenga la oportunidad de descubrir su identidad y el sentido social en relación a la comunidad en la cual está inmerso y el ambiente que le rodea. 




ducar  es un proceso que tiene implicaciones culturales, políticas, económicas y sociales sobre el individuo. Las  acciones que se derivan de él,  apuntan a  preparar al hombre para la vida completa tal como lo plantea Spencer. Del mismo modo, lo ratifica Lemus afirmando que la formación del hombre debe procurarlo libre, consciente y responsable de sí mismo. En este sentido es conveniente


alorar continuamente la calidad de los resultados del proceso de enseñanza- aprendizaje, teniendo en cuenta, los elementos que hacen parte de este accionar como el diseño metodológico, la práctica docente y el contexto del estudiante, aspectos que determinan e influyen en el éxito o el fracaso del proceso educativo.

 


 sí mismo, es necesario que el docente reconozca y asuma con responsabilidad el aprendizaje del estudiante como un compromiso social  desde la perspectiva de un profesional con vocación, de modo  que esté en capacidad de reflexionar sobre su práctica pedagógica y generar nuevas estrategias que le permitan transformar y reconstruir continuamente su forma de enseñar.

 


a
 metodología del docente influye en la formación del estudiante y debe darse desde un enfoque dinámico e integral, que le permita desenvolverse en la sociedad actual. Desde este punto de vista, la evaluación es fundamental para identificar, no solo los niveles de aprendizaje alcanzados sino también, como lo menciona Marta Brovelli tomar decisiones pertinentes y reflexionar sobre la práctica pedagógica. Por consiguiente,



 
no de los aportes más significativos de los resultados de la evaluación es sin lugar a duda el cambio de estructuras curriculares y  metodológicas que dan lugar a que el aprendizaje del estudiante sea eficaz. De esta manera, se abren las puertas hacia la investigación de nuevas formas de enseñar y aprender.



 hora bien, la viabilidad de los procesos educativos radica en que tan útiles son  para la sociedad,  y esto solo se puede evidenciar en el porcentaje de ocupación,  las habilidades para emprendimiento de los egresados de las instituciones educativas y la manera como estos afrontan la realidad social. Así lo definen,  Whitty, Power & Halpin (1999),  cuando afirman  que el logro de eficacia, eficiencia y capacidad de las instituciones educativas es dar respuesta a las demandas contextuales para lograr mayor competitividad.  Este factor demuestra   que no solo se trata de medir,

                   

 lasificar o categorizar estudiantes a partir de una evaluación interna o externa, más bien tiene que ver con brindar oportunidades justas que los lleven a desarrollar competencias  básicas y específicas. Un concepto muy relacionado con lo que plantea Tiburcio Moreno Olivos cuando dice que la evaluación debe tener fines pedagógicos antes que administrativos. Por esta razón,


dentificar y conocer la forma en que aprende cada estudiante es fundamental para el docente, porque brinda las herramientas necesarias no solo para planear las actividades pedagógicas más adecuadas, sino también para evidenciar los estilos de aprendizaje del estudiante y el diseño de una evaluación pertinente que debe estar




rientada a la reflexión de los procesos educativos llevados con cada estudiante y el diseño e innovación de estrategias de mejoramiento y de cambio continuo. Lo anterior según Tiburcio Moreno Olivos es necesario para que la evaluación realmente tenga un impacto positivo en el aprendizaje de los estudiantes.

 


o obstante, la evaluación también es un mecanismo que proporciona información importante acerca de la calidad y eficacia de los procesos escolares que se desarrollan en las diferentes instituciones educativas. Y algunas veces puede ser vista como un órgano de control porque los datos obtenidos suelen ser usados por directivos docentes, administradores y políticos para diferentes fines estatales y no pedagógicos. Por lo tanto, se hace urgente




enerar múltiples y valiosas estrategias pedagógicas para asumir de manera responsable y significativa la idea de un nuevo paradigma, donde la comunidad que aprende se caracterice por incorporar nuevos y permanentes  aprendizajes individuales y colectivos, pues según Moraes el proceso educacional debe  transformar al individuo y al otro con quien convive.



n este orden de ideas es vital establecer condiciones fundamentales para que las instituciones se autogestionen y autoregulen, siendo propositivas, innovadoras y pertinentes para mejorar, transformarse y apuntar a la gestión del talento humano y responder a las expectativas de un mundo globalizado. Por esta razón, 




i se parte de la idea de Swimme, donde plantea que el potencial humano y académico se pueden considerar como aspectos maravillosos de la vida, siempre  va a ser necesario reconocer que los establecimientos y actores educativos deben crear espacios adecuados para favorecer el bienestar, liderazgo  y empoderamiento del individuo y la comunidad.  




ambién es importante establecer relaciones inter e intrainstitucionales donde se den a conocer la diversidad de saberes y prácticas  derivadas de la interacción con otras instituciones, comunidades y grupos humanos para fortalecer teorías y ampliar la cosmovisión del ser humano y del establecimiento educativo, dado que el transmitir busca convocar y actuar frente a una determinada situación, tal como lo sugiere Ugarte.   De esta manera, es 



mportante reconocer que la gestión educativa promueve reformas estructurales desde la teoría, la práctica,  la realidad y la normatividad vigente, con el fin de sobreponerse a antiguas posturas existentes referentes a la forma como se administra la educación.  En este sentido, Flores plantea que este es un modo de promover procesos de resignificación de la vida, de los participantes y la comunidad educativa.  Para ello es necesario,  




rientar la gestión educativa como un proceso mejoramiento que brinda oportunidades de diseño  y difusión de nuevos modelos educativos donde la escuela sea concebida como parte y todo de la sociedad. Es decir que involucre a   toda la comunidad educativa basados en principios como la democracia, la equidad, la corresponsabilidad, el respeto por la diferencia y la solidaridad. En efecto,




ecesitamos de manera urgente escuelas eficaces donde el educando  alcance las metas establecidas  en cada uno de los niveles educativos y también se forje su dimensión humana desde su individualidad y la otredad a partir  del trabajo cooperativo y colaborativo. Según Morín se requiere de hombres y mujeres que imaginen mundos posibles y espacios de  


onvivencia verdaderamente sostenibles. Lo anteriormente mencionado representaría el camino mediante el cual se materializa la práctica de enseñanza, basado en el diseño y planificación de contenidos que serán vistos en el aula de clases, además, la selección, priorización y adaptación  de los recursos académicos y pedagógicos que permiten la implementación del  proyecto educativo. En este orden de ideas la planificación curricular es



n punto clave en la formación disciplinaria e institucional que converge en el aprendizaje de los estudiantes y el fortalecimiento de metodologías y práctica docente, ademas es considerada una herramienta eficaz para orientar contenidos y secuencias didácticas, como un elemento primordial del acto educativo que pretende


esponder a las expectativas de una sociedad de continuos cambios, que requiere el compromiso y la participación de individuos competentes capaces de plantear soluciones a las diversas situaciones que puedan presentarse, tomando como base los conocimientos adquiridos en las instituciones educativas, las habilidades personales y la toma de decisiones de manera responsable.



especto a lo anteriormente dicho, el currículo debe definir metas, fines y objetivos claros en el diseño metodológico de estrategias de enseñanza- aprendizaje. Deben estar abordadas desde  los referentes de calidad nacional, como lineamientos curriculares, estándares básicos de competencias y derechos básicos de aprendizaje, además, el contexto histórico-social y las necesidades y perspectivas de los estudiantes.  Por esta razón, se debe



nvolucrar a toda la comunidad educativa en el diseño, implementación y evaluación del currículo. Esto constituye uno de los retos de las instituciones educativas,  así lo manifiesta Arredondo que el diseño curricular es un proceso dinámico, continuo y  participativo.




orresponde entonces, que el currículo promueva la función social que tiene la educación,  pues como lo menciona Díaz Barriga, el currículo no solo debe responder a problemas educativos sino también a los diferentes aspectos socioeconómicos, políticos y culturales del contexto. Por lo tanto, 




n elemento que se puede destacar de una estructura curricular es que debe ser un proceso de mejoramiento continuo, permanente y progresivo.  Por ende, debe ser abierto y flexible  de modo que se adapte  a la realidad del entorno y necesidades de los agentes educativos. De esta manera, 




as teorías de aprendizaje que sustenta el currículo debe tener una visión holística, integral y  sistemática que permita dar solución a los problemas que surgen en el campo educativo y solamente se logra si se hace uso de acciones apropiadas, tal como lo sugiere Gimeno Sacristán.




demás, el currículo se puede considerar como el puente entre la teoría y la acción donde se establecen criterios de enseñanza, de acuerdo a cada nivel, etapa, ciclo o grado educativo con el fin de garantizar la comprensión de los diferentes objetivos de aprendizaje y de no ser así realizar procesos de reestructuración. En conclusión, 



omper paradigmas es difícil, sin embargo se hace necesario entender que el proyecto curricular favorece la comprensión de fenómenos educativos y sociales pues según Stenhouse para intervenir la realidad y transformarla el docente debe ser un activo investigador y reflexivo sobre su quehacer docente. 


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